TERAPIA DEL MOVIMIENTO RITMICO Y REFLEJOS PRIMITIVOS

Cuando un niño se tropieza mucho, se le caen las cosas de las manos con facilidad, tiene mala postura cuando se sienta a escribir, no puede parar quieto en una silla, no controla el pis, no es capaz de atarse la lazada de los cordones de las zapatillas, salta de un renglón a otro mientras lee, confunde letras… no es casual, puede que tenga algún reflejo no integrado.

Los reflejos primitivos son movimientos automáticos que permiten proteger al bebé desde las primeras semanas intraútero, y ayudar en el proceso de desarrollo neuromotor posterior, durante los primeros años de vida.

Es tan importante que estos reflejos estén presentes en el momento que corresponde a cada uno de ellos, como que se vayan inhibiendo progresivamente. Estos reflejos deberían tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados. Si permanecen activos, habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectarán no sólo a sus habilidades motoras gruesas o finas, sino también a la percepción sensorial y cognitiva.

La T.M.R. consiste en una serie de ejercicios rítmicos y suaves, basados en los movimientos que hacen los bebés desde que nacen, con el fin de conseguir el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos