INTEGRACIÓN SENSORIAL

La Integración Sensorial es un proceso neurológico que realiza nuestro cerebro para recibir, organizar e interpretar la información que recibimos a través de nuestros 7 sentidos (visual, auditivo, gustativo, olfativo, táctil, vestibular y propioceptivo) desde nuestro propio cuerpo y del entorno para responder de forma adecuada a las distintas experiencias y acciones que hacemos a lo largo del día.

Cuando un niño sufre modificaciones en su forma de procesar la información sensorial que recibe, puede provocar dificultades en su aprendizaje, su comportamiento o desarrollo produciendo problemas en su vida diaria como, por ejemplo: estar sentado en clase, comer comida de mayores, estar atento mucho tiempo, jugar y hacer amigos, tener conductas extrañas, etc., siendo para ellos todo más complicado.

Se trata de un mal funcionamiento neurológico y no de una lesión neurológica.

La Terapia de la Integración Sensorial trabaja mediante las tres experiencias sensoriales principales:

  • Sensaciones de movimiento como las actividades vestibulares, columpios, hamacas…
  • Sensaciones de tracción y compresión de los músculos y articulaciones como las actividades propioceptivas como la escalada, telas de lycra…
  • Sensaciones táctiles mediante actividades como escribir con espuma, sobre arena…

Mediante el juego, el niño recibirá este tipo de experiencias sensoriales que ayudaran a reconducir el cerebro hacia un buen procesamiento de la información sensorial, mejorando sus acciones y su calidad de vida.